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ABIERTA LA INSCRIPCION I MARATON SPEÑÑING SANFERMINERO 27 JUNIO 10:00 PLAZA DEL CASTILLO El precio es de 12.00€ una sesión 18.00€ dos sesiones 21.00€ tres sesiones y 23.00€ cuatro sesiones. Si estas interesado: -realiza el ingreso en 3035 0069 57 0690045350 CAJA LABORAL POPULAR poniendo claramente tu nombre y nº de sesiones, - envía un fax al numero 948227106 con el resguardo del ingreso y el horario de las sesiones: de 10 a 11, de 11 a 12, de 12 a 13, de 13 a 14, o pasate por el Gimnasio Primer Spinning Center en la C/ Monasterio Irache 52 Bajo Tel 948199536 Sesioak: ordu bat 12.00€ bi ordu 18.00€ hiru ordu 21.00€ eta lau ordu 23.00€ren truke egin dezakezu, ez galdu aukera eta apunta zaitez goian jartzen duen moduan. Sol, bicis y toros Las tardes de julio son tardes de tour y toros. Los Sanfermines han estado unidos, por muchas razones, al deporte del “pedal” y el nombre de Indurain ha sido el más coreado, con unanimidad, en los tendidos durante muchas tardes de gloria en la que había que dejar el sofá con la etapa en su momento culminante para acudir a por las entradas de la corrida a la peña. Eso si no aparecía, como por arte de magia, un televisor portátil en mitad del tendido (por donde la peña del grito había cobertura) para seguir las evoluciones de los ciclistas en los Pirineos o en los Alpes. Porque llegamos a tener un equipo. Nuestro equipo. El Reynolds fue al ciclismo lo que Osasuna al fútbol. Además, aquella ofensiva radiofónica de un pequeño locutor nos unió en torno a ese maillot y esa gorra azul de las que aún queda algún vestigio por los tendidos. El Reynolds era un equipo simpático. Cayó bien en Francia cuando ningún otro conjunto de este lado de los Pirineos se atrevía con la mejor carrera del mundo. Allí apareció Echavarri y Unzue con los suyos, con aquel Perico Delgado adolescente que se partía la clavícula un año sí y otro también bajando a tumba abierta o aquel Arroyo que despuntaba en el Puy de Dome y al que le birlaron luego una Vuelta en los despachos. Los pañuelicos rojos daban color al pelotón galo cada siete de julio. Una tradición que aún se conserva en las diferentes mutaciones de los equipos de Echavarri y Unzue, irreconocibles ya con la globalización. Y luego llegó el boom de Induráin. El de Villava se convirtió en un mito popular, en un hombre hecho cántico de muchas tardes de gloria. “¡Indurain, Indurain, Indurain, Induraaain, Induraiin.!” Posiblemente no tendría un carácter muy sanferminero pero caló hondo en la fiesta. Los Sanfermines al fin y al cabo son como una etapa reina del Tour para los farreros. Hay muchas subidas, muchas bajadas, bastantes pájaras y muchos demarrajes sin sentido. Lo importante es no bajarse de esa bicicleta que se coge el 6 de julio y que, a golpe de “pedal”, hay que llevarla hasta el 14 de julio con un mínimo de dignidad. También aquí el trabajo en equipo es fundamental, el avituallamiento y mejor no hablar de doping… Toda cuadrilla tiene un líder pero éste no es nada sin los gregarios/as de lujo. Y precisamente en esa larga noche del 14 al 15 de julio los Sanfermines se despiden con una estampa festivo-txirrindulari. Aunque bajo el nombre del Encierro de la Villavesa, en realidad ya –tras la estampida de la Cotup ante el riesgo de esta nueva iniciativa popular institucionalizada- realmente el protagonista de la última carrera por Santo Domingo está siendo en los últimos años una encarnación del mítico Induráin y su conocida Spada. Rodeado de los restos humanos de la fiesta que se resiste a terminar, una surrealista muchedumbre corre cuesta arriba delante de esa bici con cuernos de cabra que supone la traca final a la mejor carrera del mundo. Por eso tampoco está mal, a modo de aperitivo, abrir los Sanfermines con un “spiñing” a ritmo del maestro Turrillas en agradecimiento a esos vibrantes momentos que el ciclismo nos ha dado. Ya falta menos!  |
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